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Novedades

Pikes Peak Autonomus Audi TTS
Innovador renovado

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El TTS que será autónomo y rendirá tributo a los quattro que hicieran leyenda en Pikes Peak.

La curiosa iniciativa de Audi para concretar un vehículo autónomo sigue camino a abordar otro reto. En este caso, la idea de los hombres de la casa de Ingolstadt en conjunto con la Universidad de Sandford, pasa por realizar un auto capaz de manejarse por sí solo para realizar la clásica trepada a Pikes Peak, denominado Pikes Peak Autonomus Audi TTS. Tal acontecimiento se producirá en el año del 30º aniversario de la presentación de la tracción integral quattro vinculada con la marca, cuya aplicación se tradujo en múltiples éxitos deportivos para la firma. El coche está realizado sobre la base de un TTS de calle, elección que recayó en el modelo por su sistema nativo, que ya incluye acelerador “drive by wire” (sin enlace mecánico, sino que enteramente electrónico), y transmisión DSG semiautomático. En cuanto al hardware que se requiere para la operación del vehículo, no es mucho más elaborada que la que se emplea en una computadora portátil común y corriente. Es más: dos de ellas, ubicadas en el baúl, son las que emplea el TTS. Una de las computadoras, corre algoritmos de seguridad críticos, utilizando el programa Oracle Java Real-Time Sistem. La otra, corre los algoritmos dinámicos del vehículo. Estos dos juegos de algoritmos son los que permiten mover al vehículo para cumplir con su cometido: efectuar todo el recorrido de la trepada, sin un ser humano detrás del volante.

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Antenas para el GPS y la comunicación con los ingenieros.

Un GPS diferencial es capaz de mantener al Pikes Peak TTS hasta dos centímetros de la línea central del recorrido. Pero dadas las condiciones particulares de la prueba, los responsables de la empresa estirarán el margen a un metro. Entonces, esta iniciativa servirá ara brindar tributo a las leyendas que marcaron un hito en esta competencia, como el Audi S1 quattro con el que se disputó la trepada, que en sucesivas versiones fue conducido por Bobby Unser, Walter Rohrl y Michele Mouton. La decoración también reiteró los motivos aplicados en los ’80, claro que en clave actual. Luego de la prueba inicial (que hemos reflejado aquí) en las salinas de Bonneville, el desafío de Pikes Peak representa más que un paso adelante. Y para su realización, se contó a fines de junio con tres jornadas consagradas a la recolección de datos. Entre julio y agosto continuaron los tests para el intento. Para septiembre de 2010 se estableció la realización del intento, que contará con la certificación de una organización independiente de automovilismo, si las condiciones lo permiten, en una realización cerrada al público en general, debido a la naturaleza del evento. Pero ello no es todo: a mediados de noviembre, dependiendo del clima, habrá un intento para entrar al Libro Guinness de los Récords Mundiales, con el propósito de establecer no sólo una plusmarca sino también inaugurar una nueva categoría: el vehículo más rápido de un vehículo autónomo.